viernes, 20 de enero de 2017

SU CAMINO HACIA LA GLORIA


Los comienzos del luchador irlandés no fueron fáciles. La falta de dinero de su familia provocó que McGregor empezara tarde en el mundo de las MMA pero, tras pisar el octágono por primera vez, su progresión no ha tenido límites. Dejó de trabajar con su padre para dedicarse íntegramente a entrenar con el sueño de convertirse en una estrella de las MMA. Su sueño le salió caro y tuvo que vivir un tiempo de los bonos de asistencia alimentaria para poder comer (188 semanales).

Después de varios combates en Irlanda (8-2) la empresa Cage Warriors se fijó en él gracias a sus espectaculares actuaciones. McGregor no solo ganó uno, sino dos títulos, los cuales ostentó al mismo tiempo, tanto en peso pluma como el ligero. A pesar de eso, nunca tuvo la tranquilidad económica que debería tener un doble campeón.
En febrero de 2013, decidió firmar con la UFC un contrato de múltiples peleas. En su primer combate destruyó a Marcus Brimage en tan sólo un minuto. Su victoria por K.O. le hizo ganar 60.000 dólares tras conseguir la actuación de la noche. Había nacido una nueva estrella y la UFC tendría la suerte de ver crecer la popularidad del irlandés en el octágono.
En su camino hacia la gloria, se le cruzaron varios luchadores. Todos ellos acabaron besando la lona menos Max Holloway, que aguantó todas las embestidas de McGregor. Al final, tras desgarrarse el ligamento cruzado anterior durante el combate, venció por decisión unánime. Tras 10 meses fuera regresó al octágono para 'cargarse' a dos rivales más hasta que la UFC le dio su combate más importante hasta la fecha.
En enero de 2015, Dana White aseguró que si vencía a Dennis Siver tendría la pelea por el título. Ganó por TKO en el segundo asalto y comenzó de esa manera su 'año perfecto'. Una inesperada lesión de José Aldo, campeón del peso pluma, arruinó sus planes y aunque la compañía quería sacarle de la cartelera, McGregor quiso luchar contra Chad Mendes por el título interino de la UFC. Tras una épica batalla, Conor venció otra vez por TKO en el segundo asalto.
Cinco meses después se enfrentó a José Aldo. El campeón brasileño, que llevaba 18 victorias consecutivas, fue humillado por McGregor. Le derrotó en tan sólo 13 segundos con un K.O. que ha dado la vuelta al mundo y el que muchos expertos lo consideran una de las mejores finalizaciones de la historia.



                 





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